martes, diciembre 02, 2014

Un comunista en calzoncillos



Calzoncillos, bóxers, trusas o diminutos bikinis pueden ser la indumentaria intima de cualquier hombre en el mundo –al menos en el hemisferio occidental-. Estas prendas de vestir –para cubrir las vergüenzas dirían algunos- no son privativas de uso por las convicciones ideológicas, la religión o el origen étnico –éste quizá si-. Su uso depende de las preferencias para la comodidad del que la usa. En el tiempo se puede variar de tipo de prenda. Por el título de esta breve novela atrajo mi atención. Se trata de los recuerdos de la infancia de la autora –Claudia Piñeiro- en un pueblo aledaño a la capital argentina en los tiempos del golpe de estado que devino en una opresiva dictadura.

El papá de la autora, un tipo de ascendencia española, hijo de inmigrantes republicanos, es bien parecido, de cuerpo atlético y que gusta de los deportes acuáticos. Afición que transmite a la hija, junto con cierta convicción ideológica.

Después de un empleo bien remunerado en un banco, el padre queda en el desempleo. Para obtener los ingresos necesarios para el sostenimiento de su familia, se transforma en vendedor de puerta en puerta. El producto que ofrece se vende muy bien en el verano y escasamente en el invierno. Vende ventiladores, que en la forma argentina del leguaje son abanicos u otro sinónimo.

De pronto la aparente calma que se vive se ve trastocada por el golpe militar. Por la radio se emiten mensajes que avisan sobre la toma del poder por los militares y dan a conocer sus decretos. La calma es sólo aparente. Hay aprensiones. No hay clases.

Por las mismas fechas se recuerda un aniversario importante de la bandera nacional. En el poblado de la protagonista se presume que se construyó el primer gran monumento al lábaro patrio, hecho que lo mantiene en disputa con una capital provinciana. Llega el día del anunciado y preparado festejo. Se ha dicho que acudirá el general en jefe y dictador de la nación. Ella, la niña protagonista ha sido designada abanderada para el desfile conmemorativo. De acuerdo a sus principios, aprendidos de las convicciones paternas, está en un dilema: participar o no en el desfile al frente de sus compañeros de escuela. Llega el día. Decide desfilar portando la bandera. Al momento de marchar frente a las autoridades, tienen que hacer el saludo volteando la vista hacia quienes presiden. En el momento preciso del saludo ella voltea al lado contrario. Ha hecho un gran acto de indisciplina y resistencia ante los representantes del gobierno dictatorial. El general en jefe no acudió a ese evento, se fue a la otra capital.

La vida son grandes momentos y pequeños instantes. La rebeldía infantil ante lo oprobioso fue manifiesta. Quizá pocos la advirtieron. La infante avanza victoriosa hacia la vida.




Título: Un comunista en calzoncillos
Autora: Claudia Piñeiro
Editorial: Alfaguara
Edición: Primera, abril de 2013.


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